

Santander no responde ni aunque venga Belle & Sebastian, es triste pero es así. Las cifras oficiales del Santander Amstel Festival del pasado fin de semana hablan de 6.500 el viernes y 7.000 el sábado. No se, yo no me he puesto a contar uno por uno, pero calculo que como mucho 3000. Ya sabemos que todos los festivales hinchan las cifras. Que conste que yo encantado de que fueran ciertas, lo mismo lo son, a mí no me pareció que hubiese tanta gente, tampoco noté una diferencia grande respecto al año pasado. Los motivos, vaya usted a saber, la primera oferta que se prolongó durante buen tiempo dejaba el bono en 22 euros creo, prácticamente es lo que te cuesta ver hoy en día un grupo de mínimo prestigio en una sala. Es cierto que los WAS, Delorean, La Habitación Roja, Sidonie, Dorian, etc, están más vistos que el tebeo. Puede que un festival que resulte ser un clon de clones de festivales haga a la gente de fuera quedarse en su casa. Para subir a ver esto a Santander me voy al Sonorama, el Ebrovisión, o cualquier otro similar. Seguramente, también influya el hecho de que las plazas hoteleras estaban totalmente ocupadas y aquí no dan posibilidad para acampar. Santander es esto y no va a haber más. En cualquier caso, es muy triste.
Hay unos cuantos grupos como LHR o Sidonie que sigo desde su primer disco, y otros como WAS a los que además, les tengo un cariño especial, trece veces les he visto ya… Está bien, esto es una cosa, pero independientemente de mis gustos personales, estoy un poco frito de ver automáticamente a las mismas bandas y tener que escribir siempre sobre lo mismo. Ojo, esto no es exclusivo del S.A.M, es un mal endémico. Hay un abanico de unos diez grupos nacionales que están en todas partes, riesgo del promotor igual a cero. Hay más de uno que se está cansando de esto, es que parece que van todos en el mismo autocar de ciudad en ciudad. Esto cada vez se parece más a las galas de Jose Luís Moreno. Está claro que la mayoría de estos actos, relacionados con la música y el verano, viven de las modas y eso es muy peligroso, yo no me fiaría mucho de la mayoría de la gente que acude como público, de hecho, pienso que a muchos de ellos se la sopla la música, solo quieren ver a su grupo favorito, emborracharse y pasear sus modelitos por la pasarela de la vanidad. Normalmente estas cosas son un gran baile de disfraces, aquí, además, a pijerio no nos gana nadie. Palcos Vip con bebida gratuita, canapés y demás añadidos, pero que no te dan derecho al acceso al recinto de conciertos. Increíble ¿no? Gente con exceso de celo a la hora de ejecutar su trabajo y que no aparecen cuando verdaderamente se les necesita … Me he encontrado con gente bastante borde, para que engañarnos. No es la mejor imagen para vender el festival fuera de Cantabria. En contrapartida, lo que se ha jugado dentro del recinto ha estado notable, música aparte. Precios baratísimos, de hace diez años, ninguna cola para nada. (Es cierto que la afluencia de gente tampoco las propiciaba pero también podían haber recortado personal y no lo han hecho). La campa en perfecto estado, buena distribución de todo, y un sonido del escenario grande muy bueno, mucho mejor que en otros festivales de más enjundia. Eso sí, los baños siguen siendo muy pocos. Ha hecho un tiempo cojonudo y los conciertos tienen un horario muy bueno para empezar a disfrutar de la música con los últimos rayos de sol, hay luz pero no calor, es agradable, no agotador, la verdad es que no deja de ser un festival bastante cómodo.

En lo musical y de carrerilla que ya está todo muy sobado… El jueves 22 en el BNS, los torrelaveguenses Sparkpet parecían una mezcla entre Planetas, Los Enemigos y Joy División, interesante su propuesta. WAS, pues es posible que el mejor concierto de los tres días en lugar salir de la Campa de la Magdalena saliera del Buenas Noches Santander. Suele pasar que Standard acaban siendo los mejores independientemente de la hora y lugar donde toquen. Estos si que saben como funciona esto del “directo”. Hay grupos que piden palmas al público y otros que las generan de manera espontánea con su música. WAS pertenecen a los segundos. Mystique Djs hicieron más grande todavía el jueves y pusieron una guinda espectacular a una gran noche. Por cierto, el otro día el BNS sonó mejor.
El viernes 23 empezó bien la cosa con Delafé y las flores azules que no es mi grupo favorito pero por lo menos no les había visto nunca. Canciones bastante luminosas y que entraban perfectamente a esa primera hora. Muchos polvos de talco y suelas que se deslizan sobre las tablas, vientos y estribillos facilones para que todo el mundo cante. No muy lejos del tontipop, yo creo que bastante mejor, y más original.
Wave Pictures, sí pero no. Me habían dicho que sus directos eran cojonudos, que fiesta asegurada. Pues no es lo que ví, desde luego que tienen un sonido peculiar, muy cercano a los Hefner, una voz personal y lo hacen bien, pero vamos… o se les queda el escenario grande o no es eso lo que me habían vendido.

Tener a Belle & Sebastian en Santander es un chiclazo de mucho cuidado… pues bien, esperaba más, no es que lo hicieran mal, ni mucho menos, pero esperaba algo maravilloso. Digamos que lo fue sólo a ratos, canciones sueltas. Lo que más me emocionó fue ver a mi prima Luisa B.M. tocando el violín con ellos (contaron con la participación de cuatro violinistas cántabros). No se si será consciente de la hazaña que supone haber tocado con los jefazos, se la veía disfrutando, igual que la muchachada que subió a bailar con The Boy with de Arab Strap. Patrullero también estuvo allí. Un sonido perfecto, hay quien dice que muy bajo. Delorean un bucle eterno, se me atragantaron, aburridísimo. Alucinógeno pero no alucinante. Sobre Vive La Fete prefiero correr un tupido velo. ¡Vaya cagada para acabar! Plastic adict cerraban pinchando pero los Belgas me quitaron las ganas de más.

El sábado 24 Patrullero comenzó a calentar el ambiente con una sesión de algo más de media hora. La Habitación Roja de ovación y vuelta al ruedo. Así debe ser un concierto de pop, con canciones incontestables, unos juegos de voces que tiran para atrás, gran sonido de guitarras, el bajo late que da gusto y además, un violinista de apoyo para dar más brillo si cabe. Un repertorio muy compensado y con temas de todas las épocas. Los valencianos tuvieron el valor de tocar “Nunca ganaremos el mundial”. “Cajas tristes” pura épica. De lo que pasó por la Magdalena, se merecen mi mejor nota. Dorian animaron bastante a la gente, hacen un directo bastante más serio que hace años y canciones como “Verte amanecer” o “Estudios de mercado” ya suenan a clásicos. Tuvieron algún problema con el sonido y eso lastró un poco la actuación.
White lies sonaron como un cañón, perfectos, objetivamente tuvieron una buena actuación pero este tipo de grupos ya me aburre. Son todos iguales, yo ya no les diferencio. Los nuevos Editors, eso parece. Sidonie como siempre, salieron sin probar sonido, sonaron a culo pero animaron al personal de lo lindo. El repertorio me pareció bastante empalagoso, cogieron varias de las canciones que menos me gustan de sus discos y del último tocaron bastantes. Yo no tengo ningún problema con este disco, pero creo que en directo hay que mezclarlo con otro tipo de canciones. Un setlist demasiado romanticón. Preciosa foto con Axel haciendo equilibrios sobre la batería fundiéndose con el blanco cegador de las luces… casi de lo mejor. Dandy Warhols mejor en disco. Las dos veces que les he visto en directo flojitos. El otro día algo mejor que en Bilbao, combinaron momentos ciertamente tediosos con otros de más altura. Sonó Bohemian like you pero yo la gocé con Godless. Canciones así solo pueden elevarte. Necesito descansar.
Texto: Santiago V. M.
Fotos: Gonzalo Valencia “Loxza”