
El viernes a las 10:00 nos despertó Lorenzo, teniendo en cuenta que a 4 horas antes estábamos en un aparcamiento rodeado de "pillados" bailando "chunda chunda", se puede decir que sobamos unas 3 horas.
El ritual de todos los días era parecedio, bajar al pueblo, cañas, playa, comer (enamorarse de la camarera), salir del papeo con la sensación de que van a despedir a la camarera por tu culpa.
El jueves pedimos un par de chupitos y la chica nos dejó las botellas, dijo "poneros lo que queráis y luego lo cobramos",
luego vino la dueña y se llevo las botellas de muy mala manera. Sinceramente, hubiera sacado bastante más dinero si las hubiera dejado allí.
Y nosotros también habríamos acabado peor. La chavala se llevó un rapapolvos y al día siguiente ni saludaba. Era un bar curioso, el camarero de la barra, cada vez que pasaba alguna tía empezaba "vaya chavala ehhh" con un acento raro,
de por allí. El que te cobraba el self service, directamente daba miedo, no se le entendía nada, no se en que idioma hablaba o si tenía algún problema en la laringe pero para cobrarte antes llamaba por el móvil y preguntaba, luego lo utilizaba de calculadora y al final te metía el rejón.
Luego había un chavalito medio moro que decía que no se creía que ese festival lo aguantara alguien sin vitaminas. Nosotros nos reíamos maliciosamente. Yo pienso que si se puede aguantar, lo que no se es como, ni de que manera. Después el cabrón de Chachi me dio un susto de muerte en la playa, un chapuzón se convirtió en más de media hora, y encima se fue a tomar por el culo de manera que no l veía por ningún lado y no sabía si ir a la cruz roja, si quedarme allí comiéndome los huevos o que ostias hacer,
pero las pasé putas. (la verdad es que el relato va un poco desordenado, ya le preguntaré a Pipe como se puede editar para luego darle una coherencia)
El viernes fue el día que peor lo pasé. Por la mañana estaba doblado, el calor era asqueroso, no disfruté la comida y fui al baño a depositar mi voto varias veces. Acabé con el culo como un mono En lo músical, comprobamos como la carpa Fiberfib era una tochada donde según los panfletos caben 10.000 personas,
pasamos el rato con The Kills, ni fu ni fa, bueno se puede decir que pasamos el rato. Eran sólo 2, chicho con guitarra, tocando sin pua, haciendo resbalar sus botas camperas por el escenario mientras pellizcaba su herramienta de trabajo, y chica que se cree Patty Smith y da un poco la nota, pero sin pasarse. El resto de la música, grabada. Luego Athlete me dejaron más frío que la ostia. Me esperaba mucho, los vimos sentados en el asfalto y no aportaron prácticamente nada al festival,
muy lights, el caso es que el disco está muy bien. Por cierto, el asfalto estaba bastante pringoso, no se si de lo que se iba quedando sedimentado de los cachis vertidos o del mismo calor, pero la goma de las playeras se agarraba. Yo la tengo fueron recortados vilmente, no creo que llegaran a una hora. Eso no se hace.
Fue un concierto de susurros y de acoples, de medios tiempos, de tenues recorridos, muchos cambios de instrumentos en sus componentes (sólo 3). Era espectacular ver al guitarra, cual ninja meneando su Katana, dar a la Jaguar unos bandazos espectaculares,
controlando la distancia al bafle, parecía que la iba a machacar contra el suelo, pero no, simplemente la zarandeaba arriba, abajo, izquierda derecha, de ida y de vuelta, totalmente desatado y salvaje. Al final, todo controlado. Uno de los momentos del fib, sin duda fue el final de concierto del trio con un Blue Line Swinger de unos 12 minutos que empezaron en el –10 y acabaron el el 120.
Poco a poco, escalando por la escarpada curva de la canción, llenando el deposito que acabo con la bateria dando a todo mientras enfilaba ese final en el que su voz parece un ángel salido de un coro gregoriano y el latiguillo del "pa-pa-para- pa-papa- para- papa….".
Memorable, se fueron y me cagué en todo. Los Cure tocarías 2 horas así que ya sabemos quien robó tiempo a quien. Robert Smith y su banda, esta vez sin teclados, comenzaron echando mucho humo blanco, mucho, mucho.
Dieron una demostración de profesionalidad, y tablas. R. Smith mueve la guitarra más allá de tenerla para la foto.
La verdad es que en muchas ocasiones tenían que suplir al teclas y había que hacer más cositas. Canciones muy profundas, misteriosas, la primera hora la disfruté mucho.
Tener tan cerca algo tan mítico que provocaba una sonrisa de oreja a oreja. Luego se fue pasando el efecto, la mayoría de las canciones eran desconocidas para mi, de los últimos discos, debieron tocar una, y de los clásicos, que yo recuerde A letter to Elise, Lullaby, Friday I’m in love, Never enough , Boys don’t cry, Just like heaven, Fascination Street… bueno, visto así parece que no está tan mal, puede que también influyera la cantidad de gente que había y que las ganas de mear empezaban a hacer estragos. Al final de los Cure empezabas como a navegar contracorriente entre marrañas de peña, peña y más peña.
En los monitores ponían eso que acojonaba tanto de " en caso de emergencia, no te pongas nervioso y bla, bla, bla". Daba un poco de miedo Antes de ver a Yo La Tengo conocí a un chaval del foro del Azkena que se llama Iñaki pero tiene como nick Booham. Un tio majo de cojones. Es mi alma gemela en el foro del Azkena, flipa con cosas como The Posies, Nada Surf, The Chevelles, James y un día se le ocurrió decir que le gustaba el último de Coldplay. La peña estaba de uñas.
El caso es que además de tener los mismos gustos musicales el tío toca la guitarra imaginaria y cierra los ojos en determinados pasajes de las canciones (joder igual que yo. Es curiosa esa conexión, saber que hay alguien como tú en otra ciudad) además como dice él tenemos otro tic en común. Beber cerveza sin descanso. Con Basement Jaxx nos juntamos con otros dos foreros (Miseryhead, una valenciana pasada de vatios, pero muy salada, la verdad es que era como un huracán la tía, y Stereosur, un gaditano que tenía mucha coña. Muy majetes todos). Pues allí estuvimos Chachi, yo y estos tres elementos rompiendo la pista con nuestros bailes, no somos profesionales pero hacemos lo que podemos.
El montaje era muy guapo, a mi me recordaba mucho al de Rinocerose en el SSF. Por el escenario no hicieron más que pasar cantantes, chichos, chicas, alguna pasada de tonelaje, también estuvo, Lisa Kelula (The Bellrays), algún negro con camiseta de equipo de Beisbol rapeando, en fin, más fiesta.
Después de todo este desparrame tocó ver a los los Doves desde el fondo y por las pantallas. Claro que había gente que todavía llegaba más lejos y se subía a la colina a ver los conciertos. Eso no lo probamos. Me gustó Doves y seguramente lo hubiera disfrutado mucho de cerca, pero había que alternar para descansar.
La gente habla muy bien de este concierto. Fue el día que más jodidos estuvimos los dos, a las 4 estabamos en la tienda, quedaban todavía 2 días de música.
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